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Hace 15 años, al igual que muchos de mis amigos y colegas ucranianos que lucharon con los trastornos sociales y económicos resultantes de la disolución de la URSS, me encontré frente a una elección: ceder a la desesperación o empezar a hacer algo. Muchas personas se hacían con las bolsas más grandes que podían encontrar en Polonia y Rumania, compraban bienes a precios más bajos y los vendían en casa para obtener beneficios. Intenté hacer lo mismo y empecé a vender aceite de girasol y medias de nylon, que, afortunadamente, eran difíciles de conseguir por aquél entonces.
Como ingeniera de diseño con 22 años de honesto servicio a mi patria socialista, yo tenía 44 años y ganaba 20 dólares al mes. Tenía dos hijas. La mayor estaba comprometida y se iba a casar en dos meses y estábamos intentando preparar todo para el casamiento. Mientras tanto, mi hija pequeña se acababa de graduar en el instituto y soñaba con ser veterinaria. Estas importantes actividades requerían de dinero, pero yo no tenía y estaba muy deprimida. Fue en ese momento cuando uno de mis amigos me habló de un negocio que no requeriría que invirtiera mi propio dinero y que podía ayudarme a ganar lo suficiente para mantenerme a mí misma y a mi familia. No tenía nada que perder, así que, sin dudarlo, empecé a trabajar.
Inmediatamente quedé impresionada con el fundador de la compañía, Tom Mower y con lo que él llamaba Marketing de Apoyo Mutuo. Este concepto me llenó de energía y entusiasmo y dentro de mí empezó a crecer un sueño: visitar Utah, un lugar en el que una increíble persona como Tom Mower había logrado tan fantástico éxito. Tres meses después, Tom visitó Kiev.
La primera vez que nos vimos, yo estaba hipnotizada: me quedé con él en el escenario mientras él hablaba sobre los productos, cosa que me convenció aún más de que esta era una gran oportunidad. Iba a visitar Ucrania dos o tres veces al año, realizando gestiones de promoción y proporcionando formación sobre los productos y su Marketing de Apoyo Mutuo, el cual me había intrigado desde un principio. También intervino en varias conferencias médicas, su carisma y su personalidad magnética atraían a la gente donde quiera que fuera. Tom tiene esa energía increíble con la que te ves obligado a cambiar tus creencias y opiniones para poder mejorar tu vida.
En 1997, pude asistir a un crucero por Chipre, Israel y Egipto, donde Tom mostró personalmente algunas de las nuevas tecnologías que lo habían ayudado en productos para la salud y belleza. En 1998, tuve otra oportunidad de asistir a una convención en Nashville, Tennessee y a otra en Atlanta en el año 1999, donde recibí mi primer Premio al Mejor Reclutador. Estuve en Praga en el año 2000, en Salt Lake City en el 2001 y después en Sudak en el 2002, donde recibí el premio de la Copa del Presidente por mis esfuerzos en construir mi negocio.
Gracias a la oportunidad ofrecida por Tom Mower, pasé de un estado de incertidumbre y duda, a ser un alto líder de gran éxito que había logrado una diferencia en las vidas de muchas personas. Cuando Tom llegó a nosotros con su nueva compañía, sentí una gran alegría y orgullo, ¡sabiendo que el éxito que había logrado anteriormente podía ser superado con SISEL International! Trabajar con SISEL ya me ha traído un éxito mayor así como nuevas inspiraciones y aspiraciones.
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